El Dr. Salerno explica que las lesiones, especialmente en el tendón de Aquiles y ligamentos cruzados, suelen ocurrir por la falta de preparación física. La gente comienza a jugar al fútbol intensamente sin ejercitar la fuerza muscular previa ni realizar un precalentamiento adecuado, lo que lleva a sobresfuerzos.
Además de las lesiones, el doctor alerta sobre el aumento de eventos cardiovasculares asociados a la práctica deportiva repentina, señalando que las consultas médicas se duplicaron durante los partidos.