Se prueba una torta vasca, que se deshace al cortarla y se acompaña con una salsa roja de frutillas y arándanos. Su textura suave, toque crocante y ligero ahumado la hacen irresistible.
Como bonus track, se presenta un helado de mandarina casero, considerado el mejor probado hasta el momento. Se destaca la autenticidad y calidad de los postres, reflejando la esencia de la cocina mediterránea que busca convertir cada cena en una experiencia.