Una madre relata la aterradora experiencia vivida cuando su hijo, de 22 años, supuestamente poseído por demonios tras jugar a la Ouija, mostró cambios drásticos de comportamiento, incluyendo agresividad y alucinaciones.
La situación escaló a un enfrentamiento con la policía, resultando en una caída accidental del hijo desde un balcón que le causó graves lesiones.
A pesar del diagnóstico médico de brote psicótico, la madre insiste en la intervención demoníaca y advierte sobre los peligros del juego de la Ouija.