Un femicidio seguido del secuestro de su hija de 7 años conmocionó a la ciudad de Junín. Mercedes Arrapán fue asesinada por su expareja, Sebastián Bonafe, quien además se llevó a la menor tras cometer el crimen. El hombre fue detenido en Pergamino, a 90 kilómetros de Junín.
La investigación reveló que Mercedes había denunciado a Bonafe previamente por haber ingresado a su vivienda y tomarle fotos a su hija mientras se duchaba, con el presunto fin de difundir las imágenes. A pesar de la denuncia, el femicida no fue detenido a tiempo. Seis meses de embarazo cursaba la víctima al momento de ser asesinada por Bonafe, quien utilizó arma de fuego, arma blanca y golpes en la cabeza.
En su huida, el femicida dejó varias cartas a su familia, una de ellas considerada una confesión donde expresa que "era o matar a Messi o matarme", lo que sugiere un posible móvil pasional o de control. La policía negoció con el agresor para evitar que dañara a la menor, quien afortunadamente fue rescatada sana y salva.
Este caso pone de manifiesto la ineficacia del Estado para proteger a las mujeres que denuncian violencia de género, ya que Mercedes ya había realizado una denuncia contra Bonafe. Se recuerda que en lo que va del año, 119 mujeres han sido asesinadas en el país.