Una banda de abogados ha sido desarticulada en Ituzaingó por su presunta participación en un esquema Ponzi. La justicia ha documentado al menos cinco casos de estafa, pero se sospecha que existen muchas más víctimas.
Los abogados utilizaban el dinero de las inversiones para financiar sus actividades, y uno de los implicados se encuentra prófugo mientras que el otro ha sido detenido. Se investiga si el dinero fue utilizado para fugarse del país.
El modus operandi consistía en ofrecer altas tasas de interés, prometiendo retornos del 4% y 5% sobre inversiones que podían alcanzar los 66.000 dólares. Los contratos estipulaban plazos de 180 días, y las víctimas solo cobraban los intereses durante los primeros meses, con la promesa de recibir el capital inicial tras cumplirse el plazo. Sin embargo, muchos nunca recuperaron su dinero.
Los contratos falsificados simulaban operaciones en mercados de commodities y futuros, con sellos de la Bolsa de Comercio del Mercosur para dar una apariencia de legalidad. La fiscalía no suele aceptar la reparación económica como cierre de estos casos, ya que implicaría avalar el negocio fraudulento.