La Policía Nacional Española detuvo a 16 integrantes de una red dedicada a la prostitución y regentada por proxenetas.
Por otro lado, se alerta sobre la incorporación de inteligencia artificial por parte de las mafias chinas para llevar a cabo estafas digitales. Estas redes, originadas en la industria de los casinos del sudeste asiático, se han transformado en centros de ciberestafas tras la pandemia. Utilizan trabajadores, en condiciones de semiesclavitud, para defraudar millones de dólares a nivel global.
El modus operandi consiste en suplantar la identidad de policías y autoridades de distintos países, incluyendo España, para que las víctimas transfieran fondos a cuentas controladas por las mafias. Según expertos y la ONU, estas operaciones están bajo el mando de mafias, en su mayoría chinas, y operan desde centros de estafa en Laos.