Se expone la problemática de los altos costos de la atención psicológica en Argentina, donde una sesión particular puede costar entre 40.000 y 100.000 pesos. Esta barrera económica dificulta el acceso a tratamientos para muchas personas, especialmente aquellas con menos recursos.
Además de los costos elevados, se señala la escasez de profesionales disponibles en obras sociales, lo que resulta en largas esperas para obtener turnos, a veces de hasta tres meses. Esta situación agrava la crisis de salud mental en el país, dejando a muchos sin la atención necesaria.
Se menciona la dificultad para encontrar psicólogos o psicólogas que puedan dedicar su tiempo a causas benéficas o grupos de ayuda, debido a las múltiples cargas laborales que ya enfrentan. La falta de profesionales y el alto costo de los servicios son obstáculos significativos para el acceso a la salud mental.