Se hace una analogía entre la tensión de los partidos de fútbol y un "infarto argentino", popularmente llamado "infartoneta". Se relata que hubo más infartos durante el partido que en otras ocasiones.
Se mencionan casos de personas que sufrieron preinfartos y la necesidad de asistencia médica para un sobrino que estaba en la cancha. Se describen los síntomas físicos asociados a la tensión, como el aumento de pulsaciones y la transpiración.