La intensidad de los partidos de fútbol, especialmente los disputados por la selección argentina, genera un aumento significativo de consultas cardiológicas y casos de infarto. El cirujano cardiovascular Fernando Sichero explica que esto se debe a la respuesta del cuerpo al estrés y la ansiedad que provoca el juego.
El fútbol, al ser un deporte que exige gran esfuerzo físico y presenta resultados inciertos, genera una ansiedad extrema en los espectadores. Esta ansiedad dispara la liberación de adrenalina y cortisol, hormonas que elevan la presión arterial y la frecuencia cardíaca, preparando al cuerpo para una respuesta de lucha o huida que no se concreta al ser un espectador pasivo.
Sichero recomienda descargar esta tensión a través de gritos, ejercicio o incluso enojo, ya que esto ayuda a liberar la adrenalina acumulada. Sin embargo, advierte que las personas con problemas cardíacos preexistentes deben evitar situaciones de máximo estrés, como los penales, ya que pueden ser fatales.
Estudios realizados en Buenos Aires confirmaron un aumento de hasta tres veces en los casos de infarto y dolor de pecho los días de partido y al día siguiente. Se subraya la importancia de la consulta médica temprana, ya que en muchos casos la consulta llega cuando el daño ya es irreversible.