Un refugiado en Venezuela describe su situación en el centro de acogida, destacando la buena calidad de la comida y el trato recibido por parte de los organizadores y vecinos.
A pesar de los pequeños inconvenientes, como la falta de termos para el agua, el damnificado expresa satisfacción con la atención general y la convivencia en el lugar.
La prioridad es la seguridad y el bienestar de la familia tras la tragedia del terremoto.