Vecinos de Villa Allende expresan su preocupación por el cierre nocturno de portones en sus barrios, argumentando que dificulta el acceso de servicios de emergencia como ambulancias y bomberos.
Cuestionan la seguridad real de la medida, calificándola de "estética" y señalando que genera problemas de tránsito y posibles riesgos ante emergencias médicas o de seguridad.
Advierten sobre un posible negociado detrás de la inversión en los portones, sugiriendo que esos fondos podrían destinarse a mejorar el hospital local, que lleva tres meses cerrado a pesar de estar terminado.