Una periodista argentina relata las dificultades que enfrentó al intentar trabajar en los medios de comunicación en Miami, donde se le exigía un acento neutro, lo que la llevó a practicar con un lápiz en la boca para modificar su pronunciación.
La falta de oportunidades laborales en su profesión y la necesidad de compartir vivienda la impulsaron a buscar nuevos rumbos en Europa, tras una escala en Estados Unidos. La barrera del acento y la discriminación hacia los latinos fueron obstáculos significativos.