Valentina Bassi reflexiona sobre la tarea de cuidado de su hijo Lisandro, destacando la importancia de la escuela especial "Instituto Infancias" como un pilar fundamental en su desarrollo y autonomía. La actriz enfatiza la falta de un "plan B" para las madres de hijos con discapacidad, lo que las lleva a aferrarse a las pocas instituciones que ofrecen apoyo integral.
Bassi comparte la preocupación por el futuro de Lisandro, quien requerirá acompañamiento de por vida. La escuela no solo le brinda estructura y rutinas, sino también herramientas esenciales para su independencia, y su posible cierre es una amenaza que la actriz defendería "con uñas y dientes".