Hebron reflexiona sobre sus emociones y decisiones pasadas, especialmente en relación con Bajar y su deseo de formar una familia.
Hebron expresa sorpresa por su cambio de actitud respecto a tener descendencia, ya que antes no quería hijos ni casarse. Ahora, al no poder tenerlos, se siente deprimido. El Doctor Ebran le señala que esta situación podría ser una oportunidad para "vivir el duelo que has ignorado por tantos años".
"Yo lo provoqué hablando de más, siempre hablando de más. Sí, me está dando una bofetada ahí. Le dije a bajar que no quería tener hijos y no quería casarme", admite Hebron, reconociendo sus errores.La conversación profundiza en los miedos y las consecuencias de las propias acciones en la construcción de relaciones y familias.