Un comerciante llamado Alexander Pérez relató la pérdida total de su negocio, ubicado en la "zona cero", a causa de un terremoto.
El testimonio revela que no solo perdió su fuente de ingresos, sino que también se encuentra sin un lugar al que ir, a pesar de tener su vivienda intacta.
La reconstrucción social y económica se presenta como un desafío monumental, con la falta de servicios básicos como gas y agua potable, y la imposibilidad de habitar muchos locales.
La situación se agrava por la interrupción de las rutas de suministro y la escasez de insumos, limitando la disponibilidad a víveres fundamentales.
Se observa la reapertura de comercios pequeños que no sufrieron daños significativos, pero la recuperación general se anticipa lenta debido a problemas logísticos, de proveedores y de seguridad.