Gustavo relata cómo su vida cambió tras su encuentro con Dios. Comenzó a sentir fuerzas para luchar contra sus crisis, apoyándose en la palabra y en la predicación del Dr. Suárez. Asistía a todos los cultos y en menos de seis meses dejó de tomar su medicación, desapareciendo las crisis.
Hoy, Gustavo es un testimonio vivo de la transformación de Jesús. Estudió teología, conoció a su esposa y se casaron. Se graduó en ciencias de la computación, trabaja con inteligencia artificial y lidera a los jóvenes en la iglesia. Afirma que vale la pena seguir a Jesús, quien le dio vida en abundancia.