Se destaca la valentía de Valentina Bassi y Lola Berthel en su lucha por los derechos de las personas con discapacidad, a pesar de ser ellas mismas trabajadoras de la cultura, un sector también golpeado por el gobierno de Javier Milei.
Se reflexiona sobre la paradoja de que dos actrices, cuyo rubro laboral está siendo atacado por el gobierno, se pongan al frente de esta causa. Se enfatiza que la salud y la cultura son áreas inevitables y que la lucha de Bassi y Berthel es un llamado a la acción para más políticos y sectores de la sociedad.