Se destacó el temple y la humildad de Balu Cervantes, pareja de Enzo Fernández, quien demostró mantener los pies sobre la tierra a pesar de la fama y el dinero.
Se recordó que Balu trabajaba en un call center y viajaba en colectivo, comprando ropa para su hija en marketplace. Incluso, vivía con su abuela y no le interesaba el lujo, mostrando una gran madurez para su edad.
Se valoró su relación con la familia de Enzo Fernández, especialmente con su madre, y cómo esta relación se fortaleció con el tiempo tras una separación cordial.