La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó ataques a instalaciones militares de Estados Unidos en Bahréin y Kuwait, incluyendo Bandar Salman y la base aérea Ali Al-Salem.
Aseguran haber derribado un dron estadounidense MQ-9 que intentaba interferir en los bombardeos.
Estos ataques iraníes son presentados como respuesta a supuestas violaciones del alto el fuego por parte de Washington, que habría lanzado ataques aéreos contra bases costeras iraníes.