La estabilidad del régimen argelino depende en gran medida del factor gas, cuyos precios permiten al gobierno realizar inversiones sociales. A pesar de la dependencia económica externa, el país mantiene alianzas estratégicas con China, Rusia e Irán, lo que le otorga cierta resiliencia.
El equilibrio entre la dependencia económica y las alianzas internacionales es clave para el sostenimiento del régimen actual. La inversión social, financiada en parte por los ingresos del gas, busca mantener la calma en la población.