El gobierno busca acotar el riesgo de mercado de cara a las próximas elecciones, ofreciendo un programa financiero que brinde estabilidad. Sin embargo, la economía real presenta una dinámica heterogénea, con sectores como el agro, la minería y la energía mostrando un crecimiento superior al del comercio y la industria.
La expectativa es que la economía comience a repuntar, aunque la incertidumbre política y la posible volatilidad social podrían influir en la dinámica económica. La elección de candidatos para el próximo año electoral es un factor clave que el mercado ya está evaluando.
Se plantea la disyuntiva entre un escenario de crisis, similar al de 2018, y uno de mayor estabilidad, donde la inflación a la baja y un dólar estable serían desfavorables para ciertos sectores políticos que podrían beneficiarse de una coyuntura económica más volátil.