Trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) denuncian despidos masivos y una caída salarial del 30%, lo que los lleva a situaciones límite.
Los empleados, incluyendo becarios que cobran más que sus profesores doctores, reclaman salarios acordes a la realidad argentina. Alertan sobre el desguace del sistema nuclear del país, que ha sido desarrollado durante décadas y que consideran que se está entregando a Estados Unidos.
Los despedidos son calificados como "súper útiles" e "importantes" para el funcionamiento del organismo, y la situación los obliga a salir a la calle para reclamar.