La policía motorizada de la Ciudad avanzó para despejar a los hinchas que celebraban en la Avenida Corrientes y la Plaza de la República. A pesar de los esfuerzos, muchos simpatizantes permanecían en la zona, generando tensión.
Se observó a la policía actuando para intentar normalizar el tránsito y disuadir a la gente de permanecer en la calle. Hubo momentos de tensión y corridas, con la policía avanzando para asegurar el orden.
Algunos incidentes menores ocurrieron, como la rotura de un semáforo, y se reportó la presencia de personas consumiendo alcohol y drogas. La policía intentó mantener el control, pero la situación se tornó compleja por la gran afluencia de público.