La reventa de entradas para el partido en Miami alcanza cifras exorbitantes, con precios que oscilan entre los 800 y 1.000 dólares, e incluso más en algunos casos. A pesar de la existencia de un remanente oficial de la FIFA, las entradas se agotan rápidamente.
Se advierte sobre posibles estafas, como la venta de capturas de pantalla falsas de entradas. La FIFA a través de su aplicación y el FIFA ID, busca garantizar la seguridad de las transacciones, pero aún así existen métodos para engañar a los compradores. Se reportaron casos de personas detenidas por intentar ingresar con permisos falsificados.