El Mundial 2026 está generando un gran movimiento económico, con entradas que alcanzan precios exorbitantes en el mercado de reventa, llegando hasta los 5.000 dólares, e incluso 40.000 dólares para la final. La FIFA ha formalizado la reventa a través de su plataforma oficial, permitiendo a los compradores revender sus entradas a un precio determinado, asegurando la autenticidad y evitando el mercado informal.
Esta modalidad, donde las entradas se entregan digitalmente a través de códigos QR en el celular, dificulta la reventa no oficial. El torneo está facturando más del 30% en comparación con el mundial anterior, a pesar de cuestionamientos sobre la organización y los tiempos de hidratación.
Muchos argentinos han viajado a Miami y Atlanta para presenciar los partidos, algunos con entrada y otros buscando adquirirlas en el lugar. La organización del evento es destacada, y los resultados de la selección hasta ahora son alentadores.