Una hermana mercedaria comparte su historia de vida, incluyendo su fama por bailar murga y su vocación religiosa.
Estudió para ser docente de nivel inicial y, antes de consagrarse, llevaba una vida "común" con planes de estudiar y trabajar. A los 20 años, durante una misión, sintió un llamado de Jesús que la llevó a reflexionar y finalmente a tomar la decisión de ser religiosa.
Describe el proceso de asumir y comunicar esta decisión, que no se toma de un día para otro y requiere tiempo de reflexión y oración.