Hamas anunció la disolución de su gobierno en Gaza y la intención de entregar el poder a tecnócratas palestinos, una decisión celebrada por la ONU.
Se destaca la crítica situación humanitaria en Gaza, una de las zonas más devastadas del mundo, donde la población necesita imperiosamente ayuda y vivienda.
Israel, por su parte, considera el anuncio una maniobra política y pone en duda su alcance real, dada la naturaleza de Hamas como organización terrorista y gobierno de facto.