Se cuestionó la gestión del gobierno venezolano y la falta de infraestructura para hacer frente a la catástrofe natural, evidenciando la crisis del país.
Se señaló que Venezuela, que alguna vez fue un país avanzado, lleva 20 años en caída libre bajo el chavismo y Maduro, sin inversión en infraestructura. La tragedia natural expuso la cruda realidad del país, que no estaba preparado para un evento de tal magnitud.
A pesar de recibir ayuda internacional, se denunciaron trabas burocráticas y la posible corrupción en la distribución de la misma. Se mencionó el caso de una mujer que denunció haber sido estafada mientras esperaba el rescate de su hijo.
Se considera que este evento podría ser un punto de inflexión para el gobierno de Delcy Rodríguez, ante la creciente presión política y la evidencia de la falta de respuesta estatal.