Las ceremonias fúnebres por el Ayatolá Ali Khamenei continúan en Irak, con traslados a las ciudades santas de Nayaf y Karbala, centros sagrados del chiismo. Estas ciudades fueron elegidas por su importancia religiosa y por haber sido hogar del predecesor de Khamenei, Rujola Khomeini, durante su exilio.
La presencia de representantes iraquíes en el funeral en Teherán y la realización de ceremonias en Irak demuestran el respeto y las alianzas regionales. Se espera que las exequias culminen con el entierro de Khamenei en Mashhad, Irán.