Se debate sobre la defensa argentina, argumentando que el equipo sabe jugar con la pelota pero carece de solidez defensiva, lo que genera sufrimiento.
Se menciona la importancia de jugadores como Paredes y Romero, quienes intentan salir jugando y evitan los pelotazos frontales, destacando el juego colectivo y la posesión como fortalezas.
Se compara la situación con el partido de Senegal, que también sufrió una remontada, y se resalta la característica histórica del fútbol argentino de nunca rendirse, apelando a la garra y la pasión.