A pesar de no mostrar un fútbol deslumbrante, la selección argentina demuestra tener la garra y el corazón necesarios para competir por el Mundial.
Se compara el estilo actual del equipo con el de la Copa América ganada en Brasil, destacando la importancia de la entrega y el espíritu de lucha.
Aunque el potencial futbolístico puede ser menor que el de otras selecciones como España o Francia, la mentalidad ganadora y la pasión de los jugadores argentinos les otorgan las mismas chances de ser campeones.