Se planteó la necesidad de una mayor explosión y cambio de ritmo en el juego de la Selección Argentina, criticando la falta de desbordes y la tendencia a jugar pases hacia atrás que ralentizan el ritmo del partido.
Se comparó la situación actual con la presencia de Ángel Di María, destacando que no hay jugadores con características similares en el plantel actual. Jugadores como Nico González y Julián Simeone fueron mencionados como posibles alternativas, aunque con roles diferentes.
También se discutió la posición de algunos jugadores, como Enzo Fernández y Thiago Almada, quienes podrían no estar rindiendo al máximo de su potencial al no jugar en sus posiciones habituales o al tener que adaptarse a la dinámica colectiva centrada en Lionel Messi.