La acuicultura lidera las exportaciones de las economías regionales en el primer semestre del 2026. La boga nativa se destaca en este sector, mejorada genéticamente a través de la tecnología RAS (Recirculación Acuícola). Este sistema de cultivo intensivo permite mantener altas densidades de peces bajo cubierta, con ciclos de cría y recría eficientes.
Ariel Belavi, referente de acuicultura, explica que la boga fue seleccionada por su resistencia a bajas temperaturas, adaptándose al clima del centro del país. El sistema RAS utiliza biofiltros para mantener la calidad del agua, eliminando el amonio y nitrógeno, lo que permite mantener el ciclo cerrado por más tiempo.
Los resultados de los cultivos han sido positivos, alcanzando tallas de 100 gramos en invierno y una conversión alimenticia de 1.42 kilos de balanceado por kilo de pez. Actualmente, se está evaluando el engorde final y la factibilidad de reproducción de los ejemplares de dos años.