China se consolida como el principal exportador de robótica a nivel mundial, con cifras que superan los 10.4 millones de unidades exportadas entre enero y mayo de 2026.
El concepto de "robot" abarca desde brazos robóticos industriales hasta máquinas expendedoras con inteligencia artificial, impulsando un mercado global multimillonario y una producción masiva.
Sin embargo, la masiva exportación genera interrogantes sobre el consumo y las regulaciones. Se menciona el "dumping", práctica de vender productos a precios inferiores a los de origen, lo que distorsiona los mercados internacionales y genera competencia desleal.
Además, se plantea el impacto social de la robótica en el empleo, aunque en China se busca reconvertir a los trabajadores desplazados hacia tareas complementarias. La producción continua 24 horas al día plantea el desafío de asegurar el consumo para sostener la industria.