Se criticó duramente la anulación de tarjetas rojas a pedido de Donald Trump, calificándolo como un atentado contra el "imperio de la ley" y comparándolo con prácticas de Rusia o China. Se expresó arrepentimiento por haber estudiado derecho en lugar de informática, sugiriendo que el sistema actual protege a los "tecno oligarcas".
Se repasó la historia de interferencias políticas en el fútbol, mencionando el Mundial 78 en Argentina bajo la dictadura. Se señaló que Videla visitó el vestuario peruano antes del partido contra Argentina, pero se aclaró que fue solo a saludar, no a presionar. Se destacó la relación entre Videla y Morales Bermúdez (presidente de la delegación peruana) basada en su odio mutuo hacia Pinochet.