Se genera controversia y escándalo en torno a una posible intervención de Donald Trump y la FIFA en la sanción de un jugador de Estados Unidos.
Al parecer, Trump habría presionado a la FIFA para anular o suspender una tarjeta roja a un jugador estadounidense, lo cual se conoció a través del New York Times.
Esta decisión, considerada insólita y un "papelón", levanta dudas sobre la imparcialidad del arbitraje y las posibles consecuencias si situaciones similares ocurrieran con otros países.
Se menciona que el jugador sancionado podrá participar en el partido contra Bélgica, a pesar de la controversia generada por la posible influencia política.