Rusia y China iniciaron maniobras navales conjuntas este lunes, según informó el Kremlin, que aseguró que los ejercicios no están dirigidos contra ningún país. Sin embargo, una prueba de misil balístico realizada por Beijing ha generado preocupación en la región.
El hecho suscitó la condena de numerosos países, a pesar de que las autoridades chinas indicaron que informaron previamente sobre la prueba. El corresponsal de France 24 en Beijing, Adrián Foncillas, amplió la información sobre estos movimientos.
Los ejercicios navales conjuntos entre Rusia y China, que se llevarán a cabo durante una semana, incluyen operaciones de salvamento, lucha antisubmarina y defensa aérea. Estos ejercicios se producen mes y medio después de que los presidentes Putin y Xi reafirmaran su afinidad personal y geopolítica.
El lanzamiento de un misil balístico con ojiva simulada desde un submarino nuclear en el Pacífico ha sido menos previsible. China ha intentado minimizar la gravedad del hecho, calificándolo de ejercicio rutinario y asegurando que cumple con las leyes internacionales y no se dirige contra ningún país.