Se reportan intensos bombardeos rusos sobre Kiev, con un saldo de 25 civiles fallecidos, en el marco de la continuación de la guerra iniciada en febrero de 2022.
Europa, que dependía en gran medida del gas ruso, ha logrado encontrar alternativas energéticas, reduciendo su dependencia al 80-90%.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, incluyendo intentos de Donald Trump y Europa, la guerra persiste sin un claro vencedor. Putin mantiene firmeza en sus objetivos, buscando controlar la región del Donbass.
Ucrania respondió con ataques a infraestructura clave en San Petersburgo. La comunidad internacional observa con atención la situación geopolítica y sus repercusiones en el precio del petróleo y gas.