Se debate la decisión de la FIFA de revocar la tarjeta roja al jugador Folarín Balogun, figura de Estados Unidos, quien había sido expulsado en la ronda anterior ante Bosnia.
Se menciona que la jugada fue un planchazo sin querer en disputa de pelota, pero que dobló el tobillo del rival. La Federación Belga emitió un comunicado expresando su asombro ante la sanción, lo que genera suspicacias para el partido de hoy entre Bélgica y el equipo de Pochettino.
Se critica que la decisión de revocar la sanción no se tomó inmediatamente después del partido, sino después de la intervención de la Casa Blanca y Donald Trump, según versiones periodísticas.