Se ha detectado una nueva modalidad delictiva en la que mujeres, apodadas "tarántulas", operan como anzuelo para robar a sus víctimas. A diferencia de las "viudas negras" tradicionales, que seducían y drogaban a sus objetivos, estas delincuentes ahora atraen a las víctimas a su propio territorio para cometer los robos.
La banda, liderada por dos hombres y conformada por tres menores de edad, utilizaba perfiles falsos en aplicaciones de citas y redes sociales para contactar a jóvenes. Una vez establecido el vínculo, las llevaban a un departamento o edificio en la zona de Soldati, donde eran despojadas de sus pertenencias y dinero, llegando a transferir sumas millonarias a través de billeteras virtuales.
Las víctimas eran engañadas para que se acercaran al lugar acordado y, al llegar, eran emboscadas. En algunos casos, se les robaba el auto y se les obligaba a realizar transferencias bancarias. La investigación policial permitió identificar a los líderes de la banda y desmantelar la red delictiva, aunque se sospecha que podrían existir otros cómplices y bandas operando de manera similar.