En medio de la tragedia del terremoto en Venezuela, se denuncian saqueos masivos por parte de policías y miembros del chavismo, quienes en lugar de rescatar víctimas, se llevan televisores y refrigeradores de las casas.
Las imágenes de uniformados robando bienes de los hogares afectados han generado indignación y repudio, evidenciando la corrupción y la falta de escrúpulos de un régimen que prioriza el pillaje sobre la ayuda humanitaria.
La periodista califica al régimen como "asesino y violador de los derechos humanos", destacando la impunidad con la que actúan estos funcionarios, mientras la población sufre las consecuencias de la catástrofe.