Se desarticula una banda de "viudas negras" y "tarántulas" que operaba en la zona de Villa Soldati, seduciendo a hombres a través de redes sociales para luego asaltarlos.
Las víctimas eran citadas en lugares específicos, a menudo estacionamientos o cerca de sus departamentos, donde eran abordadas por dos hombres que las golpeaban y les robaban sus pertenencias, incluyendo dispositivos móviles y dinero de billeteras virtuales. La investigación se basó en el rastreo del dinero robado y el análisis de perfiles en redes sociales.
Se destaca la diferencia entre las "viudas negras" tradicionales, que utilizaban sedantes, y esta nueva modalidad, donde la violencia física era el modus operandi principal. Los delincuentes, jóvenes y en algunos casos con posible vínculo familiar, actuaban con impunidad en una zona sin cámaras de seguridad.