México ha quedado eliminado del Mundial tras perder como local en el Estadio Azteca. La afición mexicana, que esperaba la victoria, se mostró decepcionada. Se mencionan tácticas antideportivas previas al partido, como el uso de fuegos artificiales y cohetes contra Ecuador.
El equipo mexicano se quejó de los arbitrajes y pidió privilegios a la FIFA, argumentando que siempre jugaron como locales. A pesar de estas acciones, no lograron avanzar en el torneo, aprovechando la altura del estadio.
Se califica a México como "el equipo más odiado del mundial" y se les insta a ver el resto del torneo por televisión.