Se aborda la estrategia de México como anfitrión en el Mundial, buscando hacer valer la localía en el Estadio Azteca. Se menciona que esta táctica de presionar al rival incluye tácticas como tirar fuegos artificiales durante la noche para impedir el descanso del equipo contrario.
Esta práctica, similar a lo ocurrido con Ecuador en un partido anterior, ha generado denuncias y pedidos de investigación por parte de la FIFA. Inglaterra también ha sido objeto de estas tácticas, impidiéndoles dormir la noche previa al partido.
Se compara esta situación con el estilo de la Copa Libertadores, donde este tipo de hostilidades son más comunes. La FIFA está investigando estos incidentes que buscan afectar el rendimiento de los equipos visitantes.