En "Espiando la casa", una participante defendió su forma de jugar de manera individual, aunque reconoció la importancia del apoyo de sus aliadas.
Afirmó que escucha las opiniones de los demás, pero actúa según su propio criterio, buscando no ser influenciable. Destacó que, si bien el juego es individual, el apoyo mutuo entre amigas fortalece y ayuda a transitar la competencia.
La concursante expresó su orgullo por su grupo de contención y la posibilidad de que cualquiera de ellas gane. Subrayó la dificultad de jugar en equipo, ya que requiere dejar el ego de lado y coordinar diferentes pensamientos y personalidades.
Se mencionó la importancia de ser uno mismo y no dejarse llevar por las apariencias o por lo que otros quieren ver, buscando mostrar la autenticidad a pesar de los errores que todos cometen.