El alto mando militar de Irán, el brigadier general Mohamed Akraminia, advirtió que las tropas persas aprovecharán la tregua para fortalecer su equipamiento logístico y táctico.
Akraminia lanzó una dura advertencia a la coalición rival, asegurando que cualquier error de cálculo o provocación recibirá una respuesta inmediata y decisiva. Estas declaraciones se producen en un contexto de alta tensión regional, tras semanas de intensos ataques aéreos perpetrados por Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos iraníes.
La ofensiva aliada se inició el 28 de febrero tras el asesinato del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, en Teherán, que provocó la muerte de más de 3.000 personas. La reactivación de entrenamientos y rearme bajo la tregua ha incrementado la tensión diplomática.
Se reporta que el sucesor de Ali Khamenei, Mohammad Khamenei, aún no ha aparecido públicamente en los funerales, generando dudas sobre su estado de salud.