Se analizaron casos históricos de interferencia política en el fútbol, comparando la situación actual con la intromisión de Mussolini en el Mundial de 1934 y la influencia en el Mundial de 1962. En 1934, jugadores argentinos habrían sido amenazados por el régimen de Mussolini. En 1962, hubo un incidente entre Chile y Brasil, y se menciona que el presidente de facto brasileño intercedió para que Garrincha pudiera jugar.
Se destacó que la intromisión de Trump en la FIFA es más directa y abierta que en casos anteriores. Se mencionó el Mundial de 1978 en Argentina, organizado bajo la dictadura militar, como un evento con fuertes vínculos políticos y económicos, donde se realizaron obras masivas y se menciona una posible relación comercial entre el vicepresidente de la FIFA de entonces, Lacoste, y la dictadura argentina.