Se abordó la importancia de los hidratos de carbono para la actividad física, recomendando aquellos que proporcionan energía continua al mantener estables los niveles de azúcar en sangre, a diferencia de los que generan picos de energía rápida.
Se sugirieron fuentes de hidratos de carbono complejos como la papa, batata, quinoa (que también aporta proteína), arroz yamaní o integral, y pasta integral.
Se mencionó la técnica de cocinar la pasta, enfriarla en heladera y luego recalentarla para mejorar su índice glucémico y facilitar la digestión, recomendando hacer lo mismo con la quinoa, arroz, papa y batata.