Un escándalo sacude el Mundial en la previa del partido entre Estados Unidos y Bélgica, ya que se revocó la tarjeta roja al jugador Folarín Balogun, figura del equipo norteamericano.
Fuentes periodísticas y de la Casa Blanca afirman que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, llamó directamente a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para solicitar la revocación de la sanción. El periodista Ben Jacobs fue quien dio a conocer la noticia, señalando que la FIFA se remitió a las conclusiones y que fuentes del organismo insisten en que la influencia de la Casa Blanca no podría afectar la decisión debido a las facultades del artículo 27 del reglamento y la naturaleza independiente del panel disciplinario.