Se desató una gran controversia en el ámbito deportivo debido a la intervención política en una sanción de fútbol.
Donald Trump habría llamado a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para solicitar la anulación de una tarjeta roja a un jugador de Estados Unidos, argumentando que la jugada no fue falta.
Esta acción ha generado indignación, considerándola una falta de respeto al reglamento deportivo y una intromisión de la política en el deporte.
Se espera una conferencia de prensa de Andrew Giuliani, vinculado a la FIFA y la Casa Blanca, para aclarar la situación, mientras la afición expresa su descontento.